Nuestro cuerpo, al igual que toda la materia está constituido por átomos, que a su vez se agrupan en moléculas. Una molécula estable contiene átomos con electrones emparejados mientras que una molécula inestable, un radical libre, tiene un electrón no emparejado o lo que es lo mismo, libre. Estas moléculas inestables recorren nuestro cuerpo intentando robar un electrón con vistas recuperar su estabilidad electroquímica, lo que las hace muy peligrosas porque para lograrlo atacan moléculas estables. Una vez que el radical libre ha conseguido robar el electrón que necesita para emparejar su electrón libre, la otra molécula se convierte a su vez...